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Mi ex me está poniendo las cosas difíciles después del divorcio: ¿qué puedo hacer legalmente?

El divorcio no siempre pone fin al conflicto.

En muchos casos, la parte más difícil empieza después: cuando ya existe una sentencia o un convenio aprobado judicialmente, pero uno de los ex cónyuges no coopera.

Puede ocurrir de muchas formas.

✔️Tu ex puede retrasarse en los pagos.
✔️Puede impedir o dificultar el régimen de visitas.
✔️Puede tomar decisiones sobre los hijos sin consultarte.
✔️Puede ignorar mensajes, generar tensión constante o utilizar pequeños problemas prácticos para mantener vivo el conflicto.

Si esto te está ocurriendo, lo primero que debes saber es esto:

No estás indefenso.

Pero también es importante elegir bien la respuesta legal. No todo comportamiento difícil justifica acudir inmediatamente al juzgado. Sin embargo, cuando existe un incumplimiento claro de una sentencia de divorcio o de un convenio aprobado judicialmente, sí pueden existir vías legales.

1. Identificar bien el problema

Antes de iniciar cualquier actuación legal, es importante concretar exactamente qué está ocurriendo.

¿Tu ex está:

  • dejando de pagar la pensión de alimentos o la pensión compensatoria?
  • impidiendo o dificultando el contacto con los hijos?
  • incumpliendo los periodos de vacaciones?
  • tomando decisiones unilaterales sobre colegio, salud o viajes?
  • negándose a firmar documentos necesarios?
  • incumpliendo lo acordado sobre la vivienda familiar?
  • ignorando de forma reiterada la sentencia o el convenio?
  • generando conflicto constante para hacer imposible la coparentalidad?

Este primer paso es fundamental, porque la vía legal dependerá del tipo de incumplimiento.

La sensación de que tu ex “te lo está poniendo difícil” puede ser totalmente comprensible desde el punto de vista emocional, pero jurídicamente necesitamos identificar hechos concretos, fechas, documentos y consecuencias.

2. Revisar qué dice exactamente la sentencia o el convenio

Muchos conflictos posteriores al divorcio se producen porque una parte se basa en lo que cree que se acordó, y no en lo que realmente dice la sentencia o el convenio.

Antes de enviar requerimientos o acudir al juzgado, conviene revisar:

  • la sentencia de divorcio;
  • el convenio regulador aprobado judicialmente;
  • el régimen de custodia y visitas;
  • la pensión de alimentos;
  • la pensión compensatoria, si existe;
  • los periodos de vacaciones;
  • las reglas sobre la vivienda familiar;
  • las obligaciones sobre gastos, documentos o comunicación.

La pregunta no es solo si tu ex se está comportando de forma injusta.

La pregunta jurídica es:

¿Está incumpliendo una obligación concreta?

Si la respuesta es sí, puede haber margen de actuación.

3. Guardar pruebas

Si tu ex no está cumpliendo lo acordado, la prueba es esencial.

Conviene conservar:

  • correos electrónicos;
  • mensajes de WhatsApp;
  • justificantes de cantidades impagadas;
  • movimientos bancarios;
  • comunicaciones del colegio;
  • documentos de viaje;
  • pruebas de visitas canceladas;
  • solicitudes escritas de cooperación;
  • cualquier requerimiento previo enviado.

Es importante evitar mensajes agresivos o excesivamente emocionales. Esos mensajes pueden acabar siendo leídos en un juzgado.

Lo más recomendable es comunicarse de forma clara, serena y por escrito.

Por ejemplo:

“Te solicito que cumplas el régimen de vacaciones establecido en la sentencia de fecha…”

o

“La pensión correspondiente al mes de (mes) no ha sido abonada. Por favor, confirma cuándo se realizará el pago.”

Este tipo de comunicación deja constancia sin elevar innecesariamente el conflicto.

4. ¿Cuándo se puede ejecutar una sentencia de divorcio en España?

Si existe una sentencia española de divorcio o un convenio aprobado judicialmente, y tu ex no lo está cumpliendo, puede ser posible iniciar un procedimiento de ejecución.

Esto puede ser relevante cuando existe:

  • impago de pensiones;
  • incumplimiento reiterado del régimen de visitas;
  • negativa a entregar o devolver a los hijos en los horarios establecidos;
  • incumplimiento de obligaciones económicas;
  • incumplimiento relativo al uso o entrega de una vivienda;
  • incumplimiento de otras obligaciones fijadas judicialmente.

La ejecución no sirve para volver a discutir todo el divorcio.

Sirve para pedir al juzgado que se cumpla lo que ya ha sido acordado o resuelto.

5. ¿Y si el problema afecta a los hijos?

Los conflictos posteriores al divorcio que afectan a los hijos deben tratarse con especial cuidado.

Si el problema se refiere al ejercicio de la patria potestad —por ejemplo, elección de colegio, tratamientos médicos, pasaportes, viajes internacionales o cambios importantes— no siempre estaremos ante una simple ejecución.

En algunos casos puede ser necesario pedir al juzgado que resuelva un desacuerdo entre progenitores.

Esto es especialmente importante cuando uno de los padres bloquea decisiones necesarias o actúa de forma unilateral en asuntos relevantes.

En estos procedimientos, el foco principal será normalmente el interés superior del menor, no castigar a uno de los progenitores.

6. ¿Qué ocurre si tu ex no paga la pensión?

Si no se paga la pensión de alimentos o la pensión compensatoria, el primer paso es calcular exactamente la deuda.

Normalmente será necesario reunir:

  • la sentencia o el convenio;
  • la cantidad mensual que debía pagarse;
  • extractos bancarios que acrediten el impago o pago parcial;
  • cálculo de atrasos;
  • prueba de requerimientos previos, si los hay.

En España, las pensiones impagadas pueden reclamarse normalmente mediante ejecución civil.

En supuestos más graves, el impago persistente puede llegar a tener relevancia penal, pero esto debe analizarse con prudencia. No todo retraso o pago parcial constituye automáticamente un delito.

7. ¿Conviene enviar primero un requerimiento formal?

En muchos casos, sí.

Un requerimiento formal puede ser útil porque:

  • concreta el incumplimiento;
  • da a la otra parte una última oportunidad de cumplir;
  • demuestra que se ha actuado razonablemente;
  • puede evitar el procedimiento judicial;
  • genera prueba documental.

No obstante, si el asunto es urgente —especialmente cuando afecta a menores, seguridad o viajes internacionales— puede ser necesario actuar con mayor rapidez.

8. ¿Cuándo puede no convenir ir al juzgado inmediatamente?

Este punto es importante.

A veces la otra parte se comporta de forma difícil, pero el incumplimiento jurídico todavía no está suficientemente claro. En esos casos, acudir al juzgado demasiado pronto puede aumentar el conflicto y los costes sin garantizar un buen resultado.

Puede ser mejor:

  • reunir más prueba;
  • enviar un requerimiento formal;
  • aclarar la interpretación de la sentencia;
  • negociar reglas prácticas más concretas;
  • acudir a mediación u otro medio adecuado cuando proceda;
  • solicitar una modificación de medidas si las medidas actuales ya no funcionan.

Una buena estrategia legal no siempre es la más agresiva.

Es la que tiene más posibilidades de resolver el problema.

9. ¿Y si las medidas originales ya no funcionan?

A veces el problema no es simplemente que tu ex esté incumpliendo.

El verdadero problema puede ser que las medidas acordadas en su momento ya no sean adecuadas.

Por ejemplo:

  • los hijos han crecido;
  • uno de los progenitores se ha mudado;
  • han cambiado los horarios laborales;
  • han cambiado las necesidades del menor;
  • ha variado la situación económica;
  • la comunicación entre los progenitores se ha deteriorado.

En estos casos, la ejecución puede no ser la mejor vía.

Puede ser necesario solicitar una modificación de medidas para adaptar la situación legal a la realidad actual.

10. Familias internacionales: una dificultad añadida

En las familias internacionales, los conflictos posteriores al divorcio pueden ser aún más complejos.

Pueden surgir cuestiones relacionadas con:

  • progenitores que viven en distintos países;
  • viajes internacionales con menores;
  • reconocimiento de sentencias extranjeras;
  • ejecución de sentencias españolas en el extranjero;
  • ejecución de resoluciones extranjeras en España;
  • pasaportes y autorizaciones de viaje;
  • traslados de residencia;
  • impago de pensiones entre países.

En estos casos, es especialmente importante pedir asesoramiento antes de actuar, sobre todo si existe riesgo de que un progenitor saque al menor de España o se niegue a devolverlo tras un viaje.

Conclusión

Si tu ex te está poniendo las cosas difíciles después del divorcio, no tienes por qué tolerar incumplimientos constantes ni vivir en la incertidumbre.

Pero la respuesta legal adecuada depende de los hechos.

✔️A veces lo mejor será enviar un requerimiento formal.
✔️A veces será necesario ejecutar la sentencia.
✔️A veces habrá que acudir al juzgado por un desacuerdo en el ejercicio de la patria potestad.
✔️Y a veces será más adecuado solicitar una modificación de medidas.

En Bennet & Rey asesoramos a clientes nacionales e internacionales en procedimientos de familia en España, incluyendo conflictos posteriores al divorcio, ejecución de sentencias, régimen de visitas, pensiones, patria potestad y asuntos de familia con componente internacional.

Si tu sentencia de divorcio no se está cumpliendo, podemos ayudarte a valorar tus opciones legales antes de que el conflicto vaya a más.

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