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Brexit, diez años después: ¿y ahora qué?

El 23 de junio de 2016, el Reino Unido votó a favor de abandonar la Unión Europea. Diez años después, el Brexit ya no ocupa diariamente las portadas, pero sus consecuencias siguen presentes en la vida de miles de ciudadanos británicos y europeos.

Viajar, residir, trabajar, comprar una propiedad, heredar, casarse o divorciarse entre España y el Reino Unido ya no se desarrolla exactamente bajo las mismas reglas que antes.

La relación entre ambas partes ha entrado en una etapa más estable y pragmática. Sin embargo, estabilidad no significa volver a la situación anterior. El Brexit continúa produciendo efectos jurídicos que conviene conocer y planificar.

Diez años desde el referéndum del Brexit

El referéndum del 23 de junio de 2016 abrió un proceso político y jurídico muy complejo.

El Reino Unido abandonó formalmente la Unión Europea el 31 de enero de 2020. Posteriormente se estableció un periodo transitorio que finalizó el 31 de diciembre de ese mismo año.

Desde el 1 de enero de 2021, el Reino Unido es, a todos los efectos, un tercer país respecto de la Unión Europea.

Esto supuso el final de la libre circulación de personas entre el Reino Unido y los Estados miembros y la aparición de nuevas normas sobre residencia, trabajo, viajes, comercio y reconocimiento de determinados derechos.

¿Qué ha cambiado para los ciudadanos británicos en España?

Antes del Brexit, un ciudadano británico podía trasladarse a España amparándose en la libertad de circulación de los ciudadanos europeos.

Actualmente, un británico que quiera residir en España debe cumplir los requisitos previstos para los nacionales de terceros países, salvo que esté protegido por el Acuerdo de Retirada.

La fecha clave es el 31 de diciembre de 2020.

Los ciudadanos británicos que ya residían legalmente en España antes de que finalizara el periodo transitorio pueden conservar determinados derechos derivados del Acuerdo de Retirada. Es importante, no obstante, que puedan acreditar adecuadamente su situación y que mantengan actualizada su documentación.

Por el contrario, quienes se trasladaron o quieran trasladarse a España después de esa fecha deben solicitar la autorización correspondiente según sus circunstancias.

Entre las opciones más habituales se encuentran:

  • La residencia no lucrativa.
  • La autorización para teletrabajadores internacionales.
  • Las autorizaciones de trabajo por cuenta propia o ajena.
  • La residencia como familiar de un ciudadano de la Unión Europea o de nacional español.
  • Las autorizaciones para inversores que puedan continuar siendo aplicables conforme a los regímenes transitorios.
  • La residencia de larga duración cuando se cumplen los requisitos exigidos.

Uno de los errores más frecuentes consiste en pensar que ser propietario de una vivienda en España concede automáticamente el derecho a residir en el país. No es así. Propiedad inmobiliaria y residencia legal son cuestiones diferentes.

Viajar entre España y el Reino Unido ya no es igual

El Brexit también ha cambiado los viajes de corta duración.

Como regla general, los ciudadanos británicos pueden visitar España y el resto del espacio Schengen sin visado durante un máximo de 90 días dentro de cualquier periodo de 180 días.

Este límite no equivale a poder permanecer tres meses, salir unos días y volver inmediatamente para iniciar un nuevo periodo. El cálculo es móvil y debe revisarse teniendo en cuenta los 180 días anteriores a cada fecha de estancia.

Superar el límite puede provocar problemas en frontera, sanciones o dificultades para futuros viajes y solicitudes de residencia.

Por su parte, los ciudadanos españoles y otros ciudadanos europeos que viajen al Reino Unido necesitan normalmente un pasaporte en vigor. Además, para estancias cortas deben obtener previamente la autorización electrónica de viaje británica, conocida como ETA, salvo que estén incluidos en alguna de sus excepciones.

Por tanto, incluso los viajes turísticos o profesionales requieren ahora una mínima planificación documental.

Comprar una vivienda en España después del Brexit

El Brexit no impide que un ciudadano británico compre una propiedad en España, aunque lo hará como ciudadano de un tercer país.

Los británicos pueden seguir comprando viviendas, locales o terrenos, tanto para uso personal como para inversión. Sin embargo, la adquisición de una propiedad no modifica por sí sola las normas migratorias.

Un comprador puede ser propietario de una vivienda en España y, aun así, estar limitado por la regla de los 90 días dentro de 180 si no dispone de residencia.

Antes de comprar, resulta recomendable analizar conjuntamente:

  • El objetivo de la adquisición.
  • El tiempo que se pretende pasar en España.
  • La situación fiscal del comprador.
  • La posible obtención de residencia.
  • La forma de financiar la operación.
  • Las consecuencias sucesorias.
  • La conveniencia de comprar personalmente o mediante una sociedad.

La planificación previa evita que el cliente descubra, después de la compra, que su situación migratoria, fiscal o sucesoria no es la que esperaba.

Herencias entre España y el Reino Unido

Las sucesiones internacionales continúan siendo una de las áreas más delicadas tras el Brexit.

Cuando una persona británica posee bienes en España, pueden intervenir simultáneamente normas españolas, británicas y europeas. Es necesario determinar qué ley resulta aplicable a la sucesión, dónde se tramitará la herencia y qué impuestos pueden exigirse.

El Reglamento europeo de sucesiones continúa siendo especialmente relevante para los bienes situados en España, aunque el Reino Unido nunca participó plenamente en este instrumento.

Un testamento bien redactado puede incluir una elección expresa de la ley nacional del testador. Sin embargo, esa elección debe coordinarse correctamente con la legislación española y con cualquier testamento otorgado en el Reino Unido.

Tener dos testamentos incompatibles, o utilizar modelos genéricos sin coordinación internacional, puede generar retrasos, costes adicionales y conflictos entre herederos.

Divorcios y familias internacionales después del Brexit

El Brexit también ha alterado el marco jurídico de los divorcios internacionales y de los procedimientos relacionados con hijos, alimentos y responsabilidad parental.

Antes del Brexit, numerosos conflictos entre España y el Reino Unido se resolvían mediante reglamentos europeos comunes. Actualmente, pueden intervenir convenios internacionales, normas internas españolas y legislación británica.

Esto puede afectar a cuestiones como:

  • Qué tribunales son competentes.
  • Qué ley se aplica al divorcio.
  • El reconocimiento de sentencias.
  • La ejecución de resoluciones económicas.
  • Las medidas relativas a menores.
  • El traslado o retención internacional de hijos.
  • La reclamación de pensiones alimenticias.

En determinados casos, el tribunal ante el que se presente primero la demanda puede tener una importancia decisiva. Por ello, cuando existen vínculos con España y el Reino Unido, no conviene retrasar el asesoramiento jurídico.

¿Está acercándose de nuevo el Reino Unido a la Unión Europea?

Durante los últimos años se ha producido un cambio de tono en las relaciones entre el Reino Unido y la Unión Europea.

Ambas partes han mostrado interés en reforzar la cooperación en materias como seguridad, defensa, energía, movilidad juvenil, educación y comercio.

También se han producido avances específicos relacionados con Gibraltar y con la futura participación británica en determinados programas europeos.

Sin embargo, este acercamiento no significa que el Brexit haya sido revertido.

El Reino Unido continúa fuera de:

  • La Unión Europea.
  • El mercado único.
  • La unión aduanera.
  • El espacio Schengen.
  • El sistema general de libre circulación de personas.

Por tanto, aunque puedan alcanzarse nuevos acuerdos sectoriales, los ciudadanos y empresas no deben asumir que volverán automáticamente las condiciones existentes antes de 2016.

Brexit diez años después: de la incertidumbre a la planificación

Durante los primeros años, el Brexit estuvo marcado por la incertidumbre política.

Diez años después del referéndum, muchas de las reglas son más claras. El problema actual no suele ser la ausencia de normas, sino la falta de conocimiento sobre cómo se aplican a cada situación particular.

Una decisión aparentemente sencilla puede afectar simultáneamente a varias áreas jurídicas.

Por ejemplo, comprar una vivienda puede tener consecuencias migratorias, fiscales y sucesorias. Trasladarse a España puede afectar a la residencia fiscal, al sistema sanitario y a la situación del cónyuge. Un divorcio puede involucrar tribunales y leyes de dos países.

La mejor respuesta al Brexit no es actuar con miedo ni confiar en que todo funcione como antes. Es planificar.

¿Y ahora qué?

Diez años después, el Brexit no ha roto la relación entre España y el Reino Unido.

Los vínculos personales, empresariales, turísticos y familiares siguen siendo muy estrechos. Miles de británicos viven, trabajan o tienen propiedades en España, y numerosos españoles mantienen intereses personales o profesionales en el Reino Unido.

Pero ahora esas relaciones requieren más atención jurídica.

Antes de mudarse, comprar una vivienda, organizar una herencia, iniciar un divorcio internacional o desarrollar una actividad empresarial entre ambos países, es recomendable analizar la situación de manera global.

En Bennet & Rey asesoramos a clientes internacionales en asuntos relacionados con residencia, nacionalidad, familia, sucesiones y operaciones inmobiliarias en España.

Diez años después del referéndum, la pregunta ya no es únicamente qué consecuencias tuvo el Brexit.

La verdadera pregunta es: ¿cómo podemos organizar correctamente nuestra vida y nuestro patrimonio en esta nueva realidad?

Si necesitas mas información ponte en contacto con nosotros.

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Mi ex me está poniendo las cosas difíciles después del divorcio: ¿qué puedo hacer legalmente?

El divorcio no siempre pone fin al conflicto.

En muchos casos, la parte más difícil empieza después: cuando ya existe una sentencia o un convenio aprobado judicialmente, pero uno de los ex cónyuges no coopera.

Puede ocurrir de muchas formas.

✔️Tu ex puede retrasarse en los pagos.
✔️Puede impedir o dificultar el régimen de visitas.
✔️Puede tomar decisiones sobre los hijos sin consultarte.
✔️Puede ignorar mensajes, generar tensión constante o utilizar pequeños problemas prácticos para mantener vivo el conflicto.

Si esto te está ocurriendo, lo primero que debes saber es esto:

No estás indefenso.

Pero también es importante elegir bien la respuesta legal. No todo comportamiento difícil justifica acudir inmediatamente al juzgado. Sin embargo, cuando existe un incumplimiento claro de una sentencia de divorcio o de un convenio aprobado judicialmente, sí pueden existir vías legales.

1. Identificar bien el problema

Antes de iniciar cualquier actuación legal, es importante concretar exactamente qué está ocurriendo.

¿Tu ex está:

  • dejando de pagar la pensión de alimentos o la pensión compensatoria?
  • impidiendo o dificultando el contacto con los hijos?
  • incumpliendo los periodos de vacaciones?
  • tomando decisiones unilaterales sobre colegio, salud o viajes?
  • negándose a firmar documentos necesarios?
  • incumpliendo lo acordado sobre la vivienda familiar?
  • ignorando de forma reiterada la sentencia o el convenio?
  • generando conflicto constante para hacer imposible la coparentalidad?

Este primer paso es fundamental, porque la vía legal dependerá del tipo de incumplimiento.

La sensación de que tu ex “te lo está poniendo difícil” puede ser totalmente comprensible desde el punto de vista emocional, pero jurídicamente necesitamos identificar hechos concretos, fechas, documentos y consecuencias.

2. Revisar qué dice exactamente la sentencia o el convenio

Muchos conflictos posteriores al divorcio se producen porque una parte se basa en lo que cree que se acordó, y no en lo que realmente dice la sentencia o el convenio.

Antes de enviar requerimientos o acudir al juzgado, conviene revisar:

  • la sentencia de divorcio;
  • el convenio regulador aprobado judicialmente;
  • el régimen de custodia y visitas;
  • la pensión de alimentos;
  • la pensión compensatoria, si existe;
  • los periodos de vacaciones;
  • las reglas sobre la vivienda familiar;
  • las obligaciones sobre gastos, documentos o comunicación.

La pregunta no es solo si tu ex se está comportando de forma injusta.

La pregunta jurídica es:

¿Está incumpliendo una obligación concreta?

Si la respuesta es sí, puede haber margen de actuación.

3. Guardar pruebas

Si tu ex no está cumpliendo lo acordado, la prueba es esencial.

Conviene conservar:

  • correos electrónicos;
  • mensajes de WhatsApp;
  • justificantes de cantidades impagadas;
  • movimientos bancarios;
  • comunicaciones del colegio;
  • documentos de viaje;
  • pruebas de visitas canceladas;
  • solicitudes escritas de cooperación;
  • cualquier requerimiento previo enviado.

Es importante evitar mensajes agresivos o excesivamente emocionales. Esos mensajes pueden acabar siendo leídos en un juzgado.

Lo más recomendable es comunicarse de forma clara, serena y por escrito.

Por ejemplo:

“Te solicito que cumplas el régimen de vacaciones establecido en la sentencia de fecha…”

o

“La pensión correspondiente al mes de (mes) no ha sido abonada. Por favor, confirma cuándo se realizará el pago.”

Este tipo de comunicación deja constancia sin elevar innecesariamente el conflicto.

4. ¿Cuándo se puede ejecutar una sentencia de divorcio en España?

Si existe una sentencia española de divorcio o un convenio aprobado judicialmente, y tu ex no lo está cumpliendo, puede ser posible iniciar un procedimiento de ejecución.

Esto puede ser relevante cuando existe:

  • impago de pensiones;
  • incumplimiento reiterado del régimen de visitas;
  • negativa a entregar o devolver a los hijos en los horarios establecidos;
  • incumplimiento de obligaciones económicas;
  • incumplimiento relativo al uso o entrega de una vivienda;
  • incumplimiento de otras obligaciones fijadas judicialmente.

La ejecución no sirve para volver a discutir todo el divorcio.

Sirve para pedir al juzgado que se cumpla lo que ya ha sido acordado o resuelto.

5. ¿Y si el problema afecta a los hijos?

Los conflictos posteriores al divorcio que afectan a los hijos deben tratarse con especial cuidado.

Si el problema se refiere al ejercicio de la patria potestad —por ejemplo, elección de colegio, tratamientos médicos, pasaportes, viajes internacionales o cambios importantes— no siempre estaremos ante una simple ejecución.

En algunos casos puede ser necesario pedir al juzgado que resuelva un desacuerdo entre progenitores.

Esto es especialmente importante cuando uno de los padres bloquea decisiones necesarias o actúa de forma unilateral en asuntos relevantes.

En estos procedimientos, el foco principal será normalmente el interés superior del menor, no castigar a uno de los progenitores.

6. ¿Qué ocurre si tu ex no paga la pensión?

Si no se paga la pensión de alimentos o la pensión compensatoria, el primer paso es calcular exactamente la deuda.

Normalmente será necesario reunir:

  • la sentencia o el convenio;
  • la cantidad mensual que debía pagarse;
  • extractos bancarios que acrediten el impago o pago parcial;
  • cálculo de atrasos;
  • prueba de requerimientos previos, si los hay.

En España, las pensiones impagadas pueden reclamarse normalmente mediante ejecución civil.

En supuestos más graves, el impago persistente puede llegar a tener relevancia penal, pero esto debe analizarse con prudencia. No todo retraso o pago parcial constituye automáticamente un delito.

7. ¿Conviene enviar primero un requerimiento formal?

En muchos casos, sí.

Un requerimiento formal puede ser útil porque:

  • concreta el incumplimiento;
  • da a la otra parte una última oportunidad de cumplir;
  • demuestra que se ha actuado razonablemente;
  • puede evitar el procedimiento judicial;
  • genera prueba documental.

No obstante, si el asunto es urgente —especialmente cuando afecta a menores, seguridad o viajes internacionales— puede ser necesario actuar con mayor rapidez.

8. ¿Cuándo puede no convenir ir al juzgado inmediatamente?

Este punto es importante.

A veces la otra parte se comporta de forma difícil, pero el incumplimiento jurídico todavía no está suficientemente claro. En esos casos, acudir al juzgado demasiado pronto puede aumentar el conflicto y los costes sin garantizar un buen resultado.

Puede ser mejor:

  • reunir más prueba;
  • enviar un requerimiento formal;
  • aclarar la interpretación de la sentencia;
  • negociar reglas prácticas más concretas;
  • acudir a mediación u otro medio adecuado cuando proceda;
  • solicitar una modificación de medidas si las medidas actuales ya no funcionan.

Una buena estrategia legal no siempre es la más agresiva.

Es la que tiene más posibilidades de resolver el problema.

9. ¿Y si las medidas originales ya no funcionan?

A veces el problema no es simplemente que tu ex esté incumpliendo.

El verdadero problema puede ser que las medidas acordadas en su momento ya no sean adecuadas.

Por ejemplo:

  • los hijos han crecido;
  • uno de los progenitores se ha mudado;
  • han cambiado los horarios laborales;
  • han cambiado las necesidades del menor;
  • ha variado la situación económica;
  • la comunicación entre los progenitores se ha deteriorado.

En estos casos, la ejecución puede no ser la mejor vía.

Puede ser necesario solicitar una modificación de medidas para adaptar la situación legal a la realidad actual.

10. Familias internacionales: una dificultad añadida

En las familias internacionales, los conflictos posteriores al divorcio pueden ser aún más complejos.

Pueden surgir cuestiones relacionadas con:

  • progenitores que viven en distintos países;
  • viajes internacionales con menores;
  • reconocimiento de sentencias extranjeras;
  • ejecución de sentencias españolas en el extranjero;
  • ejecución de resoluciones extranjeras en España;
  • pasaportes y autorizaciones de viaje;
  • traslados de residencia;
  • impago de pensiones entre países.

En estos casos, es especialmente importante pedir asesoramiento antes de actuar, sobre todo si existe riesgo de que un progenitor saque al menor de España o se niegue a devolverlo tras un viaje.

Conclusión

Si tu ex te está poniendo las cosas difíciles después del divorcio, no tienes por qué tolerar incumplimientos constantes ni vivir en la incertidumbre.

Pero la respuesta legal adecuada depende de los hechos.

✔️A veces lo mejor será enviar un requerimiento formal.
✔️A veces será necesario ejecutar la sentencia.
✔️A veces habrá que acudir al juzgado por un desacuerdo en el ejercicio de la patria potestad.
✔️Y a veces será más adecuado solicitar una modificación de medidas.

En Bennet & Rey asesoramos a clientes nacionales e internacionales en procedimientos de familia en España, incluyendo conflictos posteriores al divorcio, ejecución de sentencias, régimen de visitas, pensiones, patria potestad y asuntos de familia con componente internacional.

Si tu sentencia de divorcio no se está cumpliendo, podemos ayudarte a valorar tus opciones legales antes de que el conflicto vaya a más.

Si tienes alguna duda, o necesitas asesoramiento, no dudes en contactar:

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Divorcio en España: ¿Puedo divorciarme en España si vivo en el extranjero?

Muchas parejas internacionales nos hacen la misma pregunta:

“¿Puedo divorciarme en España si ya no vivo allí?”

La respuesta es: posiblemente, sí — pero dependerá de las circunstancias concretas del caso.

En muchos supuestos, puede ser posible tramitar un divorcio en España aunque uno o ambos cónyuges vivan en el extranjero. Sin embargo, antes de iniciar el procedimiento es esencial analizar si los tribunales españoles tienen competencia, qué ley puede resultar aplicable, si hay hijos o bienes afectados y si el divorcio puede tramitarse de mutuo acuerdo.

En Bennet & Rey, asesoramos a clientes internacionales en inglés y en español en procedimientos de divorcio y derecho de familia en España.

¿Cuándo puedes divorciarte en España si vives en el extranjero?

La posibilidad de divorciarse en España depende principalmente de la conexión que exista entre el matrimonio y España.

Los tribunales españoles pueden ser competentes en determinados casos, por ejemplo cuando:

  • uno o ambos cónyuges tienen su residencia habitual en España;
  • los cónyuges tuvieron su última residencia habitual en España y uno de ellos todavía vive allí;
  • el demandado reside en España;
  • uno de los cónyuges tiene nacionalidad española, según las circunstancias;
  • los hijos viven en España;
  • existen vínculos familiares o jurídicos relevantes con España.

En los divorcios internacionales, la competencia judicial debe analizarse cuidadosamente antes de presentar la demanda. Esto es especialmente importante cuando los cónyuges viven en países distintos o tienen nacionalidades diferentes.

¿Puede gestionarse el divorcio a distancia?

En muchos casos, sí.

Si vives en el extranjero, gran parte del proceso puede gestionarse a distancia con la ayuda de un abogado en España. La comunicación puede realizarse normalmente por email, videollamada e intercambio seguro de documentación.

Dependiendo del caso, puede ser posible:

  • recibir asesoramiento jurídico a distancia;
  • enviar documentación desde el extranjero;
  • firmar determinados documentos ante notario o en un consulado español;
  • otorgar un poder a favor de tu abogado o procurador;
  • evitar desplazamientos innecesarios a España.

No obstante, los requisitos concretos dependerán del juzgado, del tipo de divorcio y de la documentación necesaria. Aunque debes tener presente que si inicias un procedimiento judicial por lo menos una vez tendrás que venir a España.

Divorcio de mutuo acuerdo desde el extranjero

El divorcio de mutuo acuerdo suele ser la opción más eficiente cuando ambos cónyuges están de acuerdo en las cuestiones principales.

Este acuerdo puede incluir:

  • el propio divorcio;
  • la guarda y custodia de los hijos;
  • la patria potestad y responsabilidades parentales;
  • la pensión de alimentos;
  • el uso de la vivienda familiar;
  • la pensión compensatoria, si procede;
  • la división o liquidación de bienes;
  • las medidas prácticas cuando los hijos viven en distintos países.

En España, el divorcio de mutuo acuerdo normalmente requiere un convenio regulador. Este documento recoge las medidas pactadas por ambos cónyuges y se presenta ante el juzgado para su aprobación.

Si hay hijos menores, el juzgado y el Ministerio Fiscal revisarán si el acuerdo protege adecuadamente el interés de los menores. En este caso tendrás que venir aunque sólo sea una vez para ratificar. ante el tribunal.

Divorcio contencioso cuando vives en el extranjero

Si no hay acuerdo entre los cónyuges, el divorcio puede convertirse en contencioso.

Un divorcio contencioso suele ser más complejo, especialmente cuando uno de los cónyuges vive en el extranjero o existen elementos internacionales, como:

  • hijos viviendo en otro país;
  • discrepancias sobre traslados o cambios de residencia;
  • acuerdos internacionales de custodia y visitas;
  • bienes en España y en el extranjero;
  • desacuerdo sobre pensiones;
  • dificultad para notificar documentos judiciales al otro cónyuge.

En estos casos, el asesoramiento jurídico temprano es especialmente importante. El día del juicio tendrás que estar en España. La primera pregunta estratégica no siempre es simplemente “¿puedo divorciarme?”, sino:

¿Dónde conviene iniciar el procedimiento de divorcio?

Iniciar el procedimiento en el país equivocado puede generar retrasos, costes adicionales y problemas de competencia judicial.

¿Qué documentos pueden ser necesarios?

La documentación dependerá de cada caso, pero habitualmente puede incluir:

  • certificado de matrimonio;
  • certificados de nacimiento de los hijos, si los hay;
  • prueba de residencia;
  • pasaportes o documentos de identidad;
  • NIE, si se dispone de él;
  • documentación sobre ingresos, bienes o propiedades;
  • acuerdos previos entre los cónyuges;
  • prueba de escolarización o residencia de los hijos, cuando sea relevante.

Si los documentos han sido emitidos fuera de España, puede ser necesario legalizarlos o apostillarlos y traducirlos mediante traducción jurada.

Por eso, un divorcio internacional debe prepararse cuidadosamente desde el principio.

¿Necesito viajar a España?

No siempre.

En muchos casos, los clientes internacionales pueden evitar viajar a España otorgando la autorización adecuada a sus representantes legales españoles. Sin embargo, esto debe analizarse caso por caso.

Puede que sea necesario viajar o realizar firmas formales si:

  • el juzgado exige ratificación personal;
  • los documentos no se han preparado correctamente;
  • existen cuestiones urgentes;
  • hay una vista judicial;
  • el divorcio es contencioso;
  • las medidas relativas a los hijos requieren una valoración judicial más detallada.

Una buena estrategia legal debería aclarar estas cuestiones desde el principio, para que sepas qué esperar antes de iniciar el procedimiento.

Por qué es importante el asesoramiento legal en un divorcio internacional

Un divorcio internacional no consiste solo en poner fin al matrimonio.

También puede afectar a:

  • dónde vivirán los hijos;
  • cómo se ejercerá la patria potestad;
  • cómo se organizarán los viajes y visitas;
  • si debe pagarse pensión de alimentos o compensatoria;
  • cómo se tratarán los bienes situados en España;
  • si una resolución extranjera debe reconocerse en España;
  • cómo se inscribirá o utilizará el divorcio en otro país.

Por eso, el divorcio internacional exige conocimiento jurídico técnico y una comprensión práctica de las situaciones familiares transfronterizas.

Cómo puede ayudarte Bennet & Rey

En Bennet & Rey, ayudamos a clientes internacionales en procedimientos de divorcio y derecho de familia en España.

Podemos ayudarte a:

  • valorar si puedes divorciarte en España;
  • analizar las cuestiones de competencia internacional;
  • asesorarte sobre divorcio de mutuo acuerdo o contencioso;
  • preparar o revisar el convenio regulador;
  • coordinar documentación desde el extranjero;
  • asistir con poderes y firmas formales;
  • asesorarte sobre hijos, pensiones y bienes;
  • comunicarnos contigo claramente en inglés y en español.

Nuestro objetivo es que el proceso sea claro, estratégico y jurídicamente seguro, especialmente cuando estás afrontando un divorcio en España mientras resides en el extranjero.

¿Estás pensando en divorciarte en España mientras vives fuera?

Si resides fuera de España y estás considerando iniciar un procedimiento de divorcio en España, es importante obtener asesoramiento legal antes de actuar.

El primer paso es entender si España es la jurisdicción adecuada y qué pasos prácticos son necesarios.

Contacta con Bennet & Rey para analizar tu divorcio internacional en España.

Te ayudaremos a entender tus opciones y a gestionar el proceso con claridad, estrategia y discreción.

Contáctanos bien por email en: [email protected]  o

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